jueves, 23 de abril de 2015

La hipocresia del Rabino Bergoglio

El Vaticano envió sus condolencias a Israel por la muerte de Ovadia, pero la intolerancia de negar funerales a Priebke demuestra la hipocresía liberal del Vaticano de la secta conciliar y del “papa”, que elogia a sodomitas pero insulta a un cristiano que fue bautizado y recibió los sacramentos de la confesión y la Eucaristía.


Las diferentes actitudes asumidas ante las muertes de un rabino que se destacó por sus insultos a los no judíos y la de un católico.


700.000 israelíes y dignatarios mundiales asistieron en Israel, a los funerales nacionales del sabio de la Torá del partido Shas, Ovadia Yosef, el rabino que dijo en repetidas ocasiones que los árabes deben ser exterminados y que los gentiles = no-Judíos son sólo burros que sirven al pueblo elegido.



El Vaticano envió sus condolencias a Israel por la muerte de Ovadia y los medios occidentales en gran medida han ocultado o minimizado el odio que sostuvo el rabino del Shas, en su papel de líder espiritual de un partido político de derecha que ocupó importantes puestos ministeriales bajo Netanyahu, facilitando políticas tiránicas contra los palestinos y actitudes racistas en el ejército de ocupación israelí.


Es de notar que la Diócesis de Roma, de la que es obispo el papa Francisco niega los hechos y dice que la falta de conversión de Priebke es depúblico conocimiento. Roma se refiere a que Priebke persistió en el pecado mortal de dudar de la existencia de las cámaras de gas en Auschwitz, este nuevo dogma sagrado que han implementado, con un fervor digno de mejor causa, todos los papas desde Juan Pablo II al presente pontífice a lo Uriah Heep

Después que la Diócesis de Roma dijera que se permitiría el funeral solamente si se hacía en un lugar privado, la Fraternidad SSPX se ofreció a llevarlo a cabo, pero a la llegada de un pequeño grupo de personas, descritas por los testigos como neonazis, estalló la violencia. Intervino la policía antidisturbios y fueron detenidas dos personas, pero los manifestantes no se retiraron y, según el abogado de Priebke, hicieron imposible que los amigos y familiares del ex oficial de la SS  llegaran a la capilla.


La gaviota "nazi"



La tradicional conmemoración de las víctimas del Holocausto se vio arruinada por una gaviota.



Ciudad del Vaticano, 29/01/2013.- En la "misa" en el Vaticano por el Día del Holocausto, el ave que simboliza la paz fue agredida por otra ave.

La tradicional conmemoración de las víctimas del Holocausto se vio arruinada por una gaviota que se quiso comer la paloma de la paz, la paz de Benedicto XVI, no la de Cristo.

Benedicto XVI soltó dos palomas blancas como símbolo de la paz y ambas fueron atacadas.





La adhesión del judío al sionismo..



A mediados del siglo XVII, los calvinistas británicos se reagruparon alrededor de Oliver Cromwell y cuestionaron la fe y la jerarquía del régimen imperante en Gran Bretaña. Después de derrocar la monarquía anglicana, el «Lord protector» pretendió permitir al pueblo inglés alcanzar el estado de pureza moral necesario para atravesar una tribulación de 7 años, acoger el regreso de Cristo y vivir apaciblemente con él durante 1000 años. Para ello, según su interpretación de la Biblia, había que dispersar a los judíos por todo el mundo, reagruparlos después en Palestina y reconstruir allí el templo de Salomón. Bajo esa perspectiva, Oliver Cromwell instauró un régimen puritano, anuló en 1656 la medida que prohibía a los judíos instalarse en Inglaterra y anunció que su país se comprometía a crear en Palestina el Estado de Israel.

Al ser derrocada la secta de Cromwell, al final de la Primera Guerra Civil Inglesa, y resultar muertos o exilados sus partidarios, se restableció la monarquía anglicana y esta abandonó el sionismo –o sea, el proyecto de creación de un Estado para los judíos. Pero resurgió en el siglo XVIII, con la Segunda Guerra Civil Inglesa así se denomina en los manuales de Historia de la enseñanza secundaria del Reino Unido que el resto del mundo conoce como la Guerra de Independencia de los Estados Unidos (1775-83). Contrariamente a lo que todo el mundo cree, esa guerra no se basó en los ideales de la Ilustración, que más tarde animaron la Revolución Francesa, sino que fue financiada por el rey de Francia y se libró por motivos religiosos y al grito de ¡Nuestro Rey es Jesús!.

George Washington, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin, por sólo mencionarlos a ellos, se presentaron como los sucesores de los partidarios exilados de Oliver Cromwell. Lógicamente, Estados Unidos retomó el proyecto sionista.



En 1868, la reina Victoria designó como primer ministro de Inglaterra al judío Benjamin Disraeli, quien propuso conceder algo de democracia a los descendientes de los partidarios de Cromwell para poder apoyarse sobre todo el pueblo y extender por el mundo el poder de la Corona. Sobre todo propuso una alianza con la diáspora judía como medio de aplicar una política imperialista cuya vanguardia sería precisamente esa diáspora. En 1878, el propio Disraeli incluyó la restauración de Israel en el orden del día del Congreso de Berlín sobre la nueva repartición del mundo.

Fue sobre esa base sionista que el Reino Unido restableció relaciones con sus ex colonias de América, ya convertidas en Estados Unidos, al término de la Tercera Guerra Civil Inglesa, denominada en Estados Unidos como American Civil War y en Europa continental como la Guerra de Secesión (1861-1865), en la que salieron vencedores los WASP (White Anglo-Saxon Puritans) sucesores de los partidarios de Cromwell. También en este caso es de manera totalmente errónea que se presenta esa guerra como una lucha contra la esclavitud sin tener en cuenta que 5 Estados del norte todavía seguían practicando esa forma de explotación.

O sea, casi hasta el final del siglo XIX, el sionismo es un proyecto exclusivamente puritano y anglosajón al que se suma sólo una élite judía. Pero es firmemente condenado por los rabinos, quienes interpretan la Torah como una alegoría y no como un plan político.

Entre las consecuencias actuales de esos hechos históricos está el que haya que reconocer que el sionismo, además de plantear como objetivo la creación de un Estado para los judíos, también sirvió de base a la fundación de Estados Unidos. A partir de esa conclusión, la cuestión de saber si las decisiones políticas de ese conjunto se toman en Washington o en Tel Aviv deja de tener relevancia. La misma ideología controla el poder en ambos países. Por otro lado, al ser el sionismo el elemento que permitió la reconciliación entre Londres y Washington cuestionarlo es atacar la base misma de esa alianza, la más poderosa del mundo.



En mayo de 1942, las organizaciones sionistas realizaron su congreso en el hotel Biltmore de Nueva York. Los participantes decidieron convertir el «hogar nacional judío» de Palestina en el Commonwealth judío referencia al Commonwealth brevemente instaurado por Cromwell en lugar de la monarquía británica y autorizar la inmigración masiva de los judíos hacia Palestina. En un documento secreto se fijaron 3 objetivos muy precisos:
-  El Estado judío abarcaría la totalidad de Palestina y probablemente la Transjordania;
-  El desplazamiento de la población árabe a Irak y
-  El control por parte de los judíos de todos los sectores de desarrollo y control de la economía en todo el Medio Oriente.

En definitiva, cuando los británicos ya no hallaban qué hacer para complacer simultáneamente a los judíos y los árabes, la ONU que sólo contaba entonces con 46 Estados miembros propuso un plan de partición de Palestina a partir de las indicaciones que le habían proporcionado… los británicos. Debía crearse un Estado binacional conformado por un Estado judío, un Estado árabe y una zona bajo régimen internacional especial para administrar los lugares sagrados, Jerusalén y Belén. El proyecto fue adoptado mediante la Resolución 181 de la Asamblea General de la ONU.

Tiranía sionista..



El jurado de un tribunal de la ciudad de Linz, Austria, condenó por unanimidad a un hombre de 71 años que, en una carta dirigido al Ayuntamiento de la localidad y a la administración del memorial del campo de concentración de Mauthausen, afirmó que había probado que las cámaras de gas y la sistemática matanza genocida habían sido inventadas.
TIRANÍA SIONISTA: CONDENADO POR NEGAR EL HOLOCUENTO
Según el hombre, cuando el visitó el lugar no encontró rastros de las cámaras de gas y concluyó que, por lo tanto, no habían existido y que el Holocausto "debía ser una mentira inventada por los banqueros sionistas”. También afirmó que Hitler y Alemania no eran culpables de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto sería una carga para siempre para Austria.

El jurado lo condenó luego que el administrador del memorial del campo de Mauthausen declarara como testigo que hombres de la SS habían quitado los tubos de gas poco antes de que el campo fuera liberado y de que un psiquiatra evaluara que, pese a la edad, el autor de la carta estaba en su sano juicio.


El rabino David Rosen ha afirmado que la Iglesia queda contaminada.
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La negación del holocausto por parte del obispo tradicionalista Richard Williamson han turbado al Papa y a la Iglesia Católica, ha afirmado el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, que consideró el episodio junto a la reacción judía dolorosísimo e imprevisto.
Bertone hizo estas manifestaciones, según los medios locales, en Roma, donde pronunció en un círculo cultural una conferencia sobre el magisterio de Benedicto XVI.
El número dos del Vaticano agregó que el episodio no debe ser enfatizado más del valor real que tiene, después de que hoy el papa Benedicto XVI hiciera una clarificación neta y precisa sobre el tema.
Plena solidaridad con los judíos
El Pontífice reiteró su plena e indiscutible solidaridad con los judíos y condenó de nuevo la matanza de millones de judíos, víctimas inocentes de un ciego odio racial y religioso.
El Obispo de Roma también condenó el revisionismo sobre el holocausto, descalificando de esa manera las declaraciones del obispo tradicionalista, que recientemente aseguró que no existieron las cámaras de gas y que sólo unos 300.000 judíos y no seis millones murieron en los campos de concentración nazis, pero ninguno gaseado.



Centro Wiesenthal: La apertura de los archivos
secretos del Vaticano es un paso muy valiente del Papa.


¿Quiém gobierna la secta conciliar, Decimejorge o sus jefes rabínicos? Creemos que la respuesta es EVIDENTE

Efraim Zuroff, director del Centro Wiesenthal, expresó hoy, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias, que la apertura de los archivos secretos del Vaticano, antes de decidir si se debe avanzar en la consagración del Papa Pío XII es un paso muy valiente del Papa Francisco y ayudará a resolver finalmente esta pregunta complicada sobre qué sabía el Vaticano de los asesinatos a judíos, cuándo y qué se hizo, se hubo algo que se hizo para evitarlo.

Pio XII, una figura polémica, fue el jefe de la Iglesia Católica desde 1939 hasta 1958, y es acusado hasta hoy de haber hecho la vista gorda frente al exterminio de judíos durante el Holocausto. Organizaciones judías dicen que Pío eligió permanecer en silencio e hizo caso omiso de un envío de miles de judíos a Auschwitz que fue organizado frente a su despacho. El Vaticano insiste en que él realmente salvó a muchos judíos al animar a sus seguidores a darles refugio en las iglesias.

El nuevo Papa está trayendo un espíritu de cambio y renovación en el Vaticano. Él está viniendo con una actitud y acercamiento distinto, y creo que lo que está haciendo es fantástico, destacó Zuroff.

Si bien aseguró que no se sabe qué resultado puede tener esta nueva iniciativa, destacó que ésta es una acción muy importante. Si se descubre que el Papa Pío sabía y no ayudó nos negaremos a que se lo convierta en santo. Sospechamos que él tenía información y no actuó fuertemente contra la persecución de los judíos, agregó.

En 2009, Pío fue declarado respetable la segunda etapa de las cuatro para la canonización, el proceso de transformación a un hombre santo. El tercer paso es la bendición y último paso es declararlo santo, es decir, una persona que hizo un milagro.
La semana pasada, la DAIA también se expresó a favor de la apertura de estos archivos. El vicepresidente de la institución, Wolff dijo.: No tengo ninguna duda de que el Papa Francisco abrirá los archivos. Primero porque así se comprometió y segundo porque es un hombre que está marcando el rumbo del mundo con sus acciones y entendió que está llamado a actuar en función de procesos superadores.

Escribe..Gilad Atzmon

El filósofo Yeshayahu Leibowitz, que era un judío ortodoxo creyente, dijo una vez: La religión judía murió hace 2000 años. Ahora lo que unifica a los judíos del mundo es el Holocausto.

Gilad Atzmon es un saxofonista de jazz, activista político, escritor y novelista nacido en Israel, de nacionalidad británica. En 1994 emigró al Reino Unido para realizar en la Universidad de Essex, una maestría en Filosofia y adquirió la nacionalidad britanica en 2002. Es un gran crítico del gobierno de Israel, lo cual manifiesta en sus escritos contra el sionismo, el judaísmo y la ocupación del territorio palestino. Ofrecemos hoy nuestra traducción de parte del capítulo 18 (pp. 203 y ss.) de su libro The Wandering Who? A Study of Jewish Identity Politics (Ed. Zero Books. Winchester, UK; Washington, USA, 2011) sobre la “religión del holocausto”. Un texto muy interesante.
Gilad Atzmon: la religión del holocausto




El profesor Yeshayahu Leibowitz, de la Universidad Hebrea, un filósofo nacido en Letonia, fue probablemente el primero en sugerir que el holocausto se había convertido en la nueva religión judía. El filósofo israelita Adi Ophir ha señalado también que, lejos de ser simplemente un relato histórico, “el holocausto” contiene numerosos elementos religiosos fundamentales. Tiene sus sacerdotes (por ejemplo Simon Wiesenthal, Elie Wiesel, Deborah Lipstadt) y profetas (Shimon Peres, Benjamín Netanyahu, que son los que advierten contra un judeocidio iraní por venir). Tiene mandamientos y dogmas (por ejemplo “nunca más”) y rituales (días del recuerdo, peregrinaciones a Auschwitz, etc.). Posee un orden simbólico-esotérico establecido (por ejemplo, los kapos, las cámaras de gas, chimeneas, cenizas, zapatos, los campos de prisioneros, la figura del Musselmann, etc.). También tiene un templo, Yad Vashem, y santuarios (los museos del holocausto) en las capitales del mundo. La religión del holocausto también está sostenida por una red global de recursos financieros, lo que Norman Finkelstein llama “la industria del holocausto”, e instituciones como el Holocaust Education Trust. Esta nueva religión posee suficiente coherencia como para definir a sus “anticristos” (negadores del holocausto) y tiene suficiente poder como para perseguirlos (a través de las leyes que prohíben la negación del holocausto y los "discursos de odio").

Me tomó muchos años comprender que el holocausto, la creencia central de la fe judía contemporánea, no era un relato histórico, porque las narraciones históricas no tienen necesidad de la protección de la ley y de los políticos. En cierto instante del tiempo, un capítulo horrendo de la historia de la humanidad recibió un estatuto excepcional, meta-histórico. Su “facticidad” ha sido sellada por leyes draconianas y sus razonamientos asegurados por instituciones sociales y políticas.



La religión del holocausto es judeo-céntrica hasta el tuétano. Define la raison d’être judía. Para los judíos sionistas, significa su cansancio total de la diáspora y considerar al goy como un asesino potencial e irracional. Esta nueva religión judía predica la venganza. Podría ser la más siniestra religión conocida por el hombre, porque en nombre del sufrimiento judío, otorga licencia para matar, arrasar, aniquilar, emprender ataques nucleares, saquear, realizar limpiezas étnicas. Ha hecho de la venganza un valor occidental aceptable. Los críticos de la noción de “religión del holocausto” han sugerido que, si bien la veneración del holocausto tiene muchas características de una religión organizada, no ha establecido una divinidad exterior para adorar. No podría estar menos de acuerdo: la religión del holocausto encarna la esencia de la visión demo-liberal del mundo. Ofrece una nueva forma de culto, haciendo del amor de sí mismo una creencia dogmática, en la cual el fiel observante se adora a sí mismo. En la nueva religión, en vez del viejo “Yahvé”, “el judío” es el sujeto a quien los judíos adoran: un valiente e ingenioso sobreviviente del genocidio supremo, que emergió de las cenizas y dio un paso adelante para un nuevo comienzo.

En cierta medida, la religión del holocausto es la señal última del abandono del monoteísmo por parte de los judíos, porque cada judío o judía es potencialmente un dios o una diosa. Abe Foxman es el dios de la anti-difamación, Alan Greenspan es el dios de la “buena economía”, Milton Friedman es el dios del “libre mercado”, Lord Goldsmith el dios del “fuego verde”, Lord Levy el dios de la recaudación de fondos, Paul Wolfowitz el dios del “intervencionismo moral” norteamericano. La AIPAC (el American–Israel Public Affairs Committee) es el Olimpo americano donde los mortales, elegidos en los Estados Unidos, van a pedir misericordia, perdón por ser Goyim y un poquito de dinero. La religión del holocausto es el momento concluyente, final, de la dialéctica judía; es el fin de la historia judía, porque ella es la más profunda y la más sincera forma de “amor a sí mismos”. Más que llamar a un Dios abstracto para designar a los judíos como el pueblo elegido, en la religión del holocausto los judíos eliminan a este mediador divino y simplemente se eligen a ellos mismos. La política de identidad judía trasciende la noción de historia: Dios es el maestro de ceremonias. El nuevo dios judío, esto es “el judío”, no puede ser sometido a la ocurrencia de ninguna contingencia humana. Así, la religión del holocausto está protegida por las leyes, mientras que todas demás narrativas históricas se debaten abiertamente por parte de los historiadores, los intelectuales y la gente ordinaria. El holocausto se establece como una verdad eterna que trasciende el discurso crítico.



Apenas unos pocos intelectuales judíos en Israel, y en el extranjero, aceptan la observación de Leibowitz. Entre ellos, encontramos a Marc Ellis, un prominente teólogo judío, con una mirada reveladora sobre la dialéctica de la nueva religión: “La teología del holocausto”, dice Ellis, “produce tres temas que existen en una tensión dialéctica: sufrimiento y empoderamiento, inocencia y redención, singularidad y normalización”. Si bien la religión del holocausto no ha reemplazado al judaísmo, le ha dado a la “judeidad” un nuevo significado. Proporciona una narrativa judía moderna, situando al sujeto judío dentro de un proyecto judío. El “sufriente” y el “inocente” marchan hacia la “redención” y el “empoderamiento”. Dios está fuera de este juego, ha sido expulsado, habiendo fallado en su misión histórica. Después de todo, no estuvo ahí para salvar a los judíos. En la nueva religión “el judío”, como nuevo dios judío, se redime a sí mismo. Los judíos adeptos a la religión del holocausto idealizan la condición de su existencia. Luego erigen una estructura para una futura lucha por el reconocimiento. Las siguientes tres “'iglesias” de la religión del holocausto asignan a los judíos un importante papel, con algunas implicancias globales: para los seguidores sionistas de la nueva religión, las implicaciones parecen relativamente duraderas. Ellos están ahí para arrastrar fatigosamente a la totalidad de los judíos del mundo hacia Sión, a expensas de un pueblo palestino indigente.

Para los marxistas judíos, el proyecto es ligeramente más complicado. Para ellos, la redención implica la construcción de un nuevo orden mundial, a saber, un paraíso socialista, un mundo dominado por políticos dogmáticos de la clase trabajadora, en el que los judíos pasan a ser no más que una minoría entre muchas.

Para los judíos humanistas, los judíos deberían situarse en la vanguardia de la lucha contra el racismo, la opresión y el mal en general. Aunque esto último suena prometedor, de hecho es problemático. En nuestro actual orden mundial, Israel y los EE.UU., están entre los principales opresores. Esperar que los judíos estén en la vanguardia de la lucha humanista los ubica en una pelea contra sus hermanos y la superpotencia que los apoya.



Como podemos ver, el holocausto funciona como una interfaz ideológica. Ofrece a sus seguidores un logos. En el nivel de lo consciente, sugiere una visión puramente analítica del pasado y del presente; sin embargo, no se detiene allí: también define la lucha por venir, la visión de un futuro judío. No obstante, como consecuencia de ello, se llena el inconsciente del sujeto judío con la mayor ansiedad: la destrucción del yo.

Huelga decir que un cuerpo de ideas que estimula la conciencia (ideología) y dirige el inconsciente (espíritu) es una muy buena receta para una religión exitosa. Esta unión estructural de la ideología y el espíritu es fundamental para la tradición judaica. El vínculo entre la claridad jurídica de la Halajá (ley religiosa, es decir, la ideología) y la naturaleza misteriosa de Jehová, así como las enseñanzas de la Cábala (es decir, el espíritu) hace del judaísmo una totalidad, un universo en sí mismo. El bolchevismo -movimiento de masas, más que teoría política- se basa en la misma estructura, en este caso, la lucidez de un materialismo pseudo-científico junto con el temor al apetito capitalista. La ideología neoconservadora también está en conformidad con la misma estructura fundamental, bloqueando al sujeto en un abismo entre la supuesta lucidez forense de las “armas de destrucción masiva” y el miedo inexpresable al “terror por venir”.

Este vínculo entre el consciente y el inconsciente trae a la mente la noción lacaniana de lo "real", o lo que no puede ser simbolizado (es decir, expresado en palabras). Lo real es lo inexpresable, es inaccesible. En palabras de Zizek, “lo real es imposible”, "lo real es el trauma". Sin embargo, este trauma da forma al orden simbólico y constituye nuestra realidad. La religión del holocausto encuadra muy bien en el modelo lacaniano. Su núcleo espiritual está arraigado profundamente en el dominio de lo inexpresable. Su predicación nos enseña a ver una amenaza en todo. Sin embargo, la narrativa principal -el trauma- es sagrada. Está protegida, es intocable, muy parecida al sueño. Usted puede recordar su sueño pero no puede cambiarlo. Curiosamente, la religión del Holocausto se extiende mucho más allá del discurso intra-judío. De hecho, funciona como una misión, y no sólo porque sus templos se construyen a lo largo y ancho del mundo, sino porque el holocausto se considera como un posible pretexto para bombardear con armas nucleares a Irán. Los líderes israelíes y los grupos de presión judíos de todo el mundo, parecen interpretar el proyecto de energía nuclear de Irán como un judeocidio en marcha. Claramente, la religión del holocausto sirve tanto a la derecha como a la izquierda dentro del discurso político judío, pero también hace un llamamiento a los goyim y, sobre todo, a los que instigan y avalan los asesinatos en nombre de la “libertad”, la “democracia” y “intervencionismo moral”.

Hasta cierto punto, todos estamos sometidos a esta religión: algunos de nosotros, como creyentes; otros, sólo están sometidos a su poder. Aquellos que tratan de revisar la historia del holocausto son sujetos de abusos de parte del alto clero de esta religión. La religión del holocausto constituye lo “real” de Occidente. No se nos permite tocarlo, ni estamos autorizados a mirar dentro. De modo muy semejante al de los antiguos israelitas, que debían obedecer a su Dios pero nunca cuestionarlo, estamos marchando hacia el vacío.

Los académicos que estudian el holocausto como una religión (en términos de teología, ideología e historicidad) se dedican principalmente a las formulaciones estructurales: sus significados, la retórica y la interpretación histórica. Algunos buscan la dialéctica teológica (Marc Ellis), otros a formulan los mandamientos (Adi Ofir); algunos indagan sobre su evolución histórica, otros exponen su infraestructura financiera (Norman Finkelstein).

La mayoría está comprometida con una lista de hechos que sucedieron entre 1933 y 1945; sin embargo ninguno de los estudiosos de la religión del holocausto han empleado algún esfuerzo en el estudio del papel del holocausto en el largo plazo del continuum judío. De aquí en adelante voy a sostener que la religión del holocausto estaba bien establecida desde mucho tiempo antes de la solución final (1942), mucho antes de la Kristallnacht (1938), las leyes de Nuremberg (1936) e incluso antes del nacimiento de Hitler (1889). La religión del holocausto es probablemente tan antigua como los judíos mismos.

Fuente: Gilad Atzmon: la religión del holocausto

martes, 21 de abril de 2015

La enseñanza insana de 'Igualdad'

Tal vez nunca en la historia una idea ha causado tanto daño, y tan falsa como la idea de que todo lo que camina sobre dos piernas es "igual" a la otra. Ha causado innumerables guerras, ha causado un nuevo genocidio de nuestra raza a través del mestizaje con las razas inferiores, su corrosividad impregna todos los aspectos de nuestra sociedad, lo que resulta en una decadencia que hace que todos los hombres sanos, naturales, estemos en peligro, y sólo puede significar el toque de difuntos de nuestra especie.

De hecho, el mismo hombre que escribió.. 
Todos los hombres son creados iguales. 
También escribió: 
Nada es más desigual que la igualdad de trato de las personas desiguales.

Como todos los hombres cultos de la época sabían y muchos todavía saben hoy en día, las razas no son iguales entre sí, tampoco son los individuos dentro de la misma raza iguales entre sí, hay jerarquía entre razas y es simplemente la ley de la vida, y esta ley revela claramente que no hay dos cosas exactamente iguales a la otra. 

domingo, 19 de abril de 2015

Contra las mentiras..


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En una sociedad pluralista, la historia no es lacaya de la política, la investigación libre debe estar garantizada, así como la libertad de expresión. En consecuencia, los nuevos conocimientos históricos se deben revisar regularmente, también es bastante permisible para mover los errores del pasado por medio de la ciencia. Hasta no hace mucho tiempo, se daba por probado la 
Rütlischwur del Burg Bruch de 1291 en Suiza, el asalto a las fortalezas de los Habsburgo y la destruccion de los castillos, ahora, las excavaciones han revelado que Burg Bruch es un mito de W. Meyer, nunca se habia oído hablar de este historiador.

Otro exito revisionista es, los estafados peregrinos devotos de la "Sábana Santa" admirada en Turín ahora  los estudios de laboratorio han proporcionado pruebas de que el paño es de origen medieval, y por lo que sabemos, el Papa no ha excomulgado, el científico responsable de la investigación.
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Las víctimas de la represión y la estima social son todos aquellos investigadores que se conocen como "revisionistas", se utiliza este término en un sentido amplio para los historiadores, que la opinión común de negar la culpabilidad principal de Alemania en el sentido que el "Holocausto", es decir, el sistemático plan de exterminio de los Judios así como la existencia de cámaras de gas. 

 Nota informativa:
La palabra "Holocausto" se deriva de la palabra griega para las víctimas de un incendio, quemados, sino que ha estado usada en el mundo como excusa de los  judios  victimarios.  
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El fundador del revisionismo fue el francés Paul Rassinier, socialista, y mienbro de la resistencia y prisionero de los campos de concentración de Buchenwald y Dora Mittelbau. Después de su liberación, Rassinier escribió el libro La Mentira de Ulises, en la que se ocupa críticamente de las historias de los ex prisioneros de los campos de concentración.

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Fue Rassinier en La Mentira de Ulises quien consideró que el gas de las cámaras probablemente no existe, porque donde hay humo, hay fuego fue así que llegó en el curso de su extensa investigación cada vez más convencido de que el gaseamiento no había exisitido en absoluto, Rassinier murió en 1967, sus sucesores son todos los estudiosos que desean saber la verdad, estos revisionistas son hoy en día, una pequeña minoría, pero que cada dia gana en fuerza y número.

Por desgracia, los exterminacionistas no están listos para un debate de este tipo, mientras que los revisionistas utilizan la mayoría de su tiempo para leer los libros del lado opuesto y para comprobar su tesis, los historiadores ortodoxos dicen que deben contentarse con la retórica y diatribas.

Estos son algunos de sus "argumentos": 
- El Holocausto es un hecho establecido. 
- Fue hace miles de años un hecho establecido que el sol gira alrededor de la tierra. 
- Cualquiera que dude de las cámaras de gas, se burla de las víctimas. 
- Los revisionistas son antisemitas y nazis. 
Es cierto, por supuesto, que entre los revisionistas puede que algunos que profesan admiración en el nacionalsocialismo, sin embargo, dos y dos son cuatro, aunque lo diga un "nazi". 
- Los revisionistas son como esas personas que afirman que la tierra era plana con ellos no hay discusión es posible ..