Conocida como el "Angel de Auschwitz", Irma Grese fue la mas cruel supervisora de prisioneros de la SS alemana en dicho campo de concentración. Fue una de las mas notorias criminales nazis, siendo juzgada durante los juicios de Nüremberg y sentenciada a muerte.
Quería ser enfermera, pero pronto se vio fascinada por la oratoria de Hitler. Se unió a las Juventudes Hitlerianas y abrazó la ideología nacionalsocialista. Hija de un lechero afiliado al Partido de los Trabajadores Alemanes Nacional-Socialistas desde 1937 y de una madre suicida, Irma dejó la escuela a los quince años de edad, debido al poco empeño a los estudios y a sus intereses fanáticos en participar de la Bund Deutscher Mädel (Liga de la Juventud Femenina Alemana), que su padre no aprobaba. Entre otras actividades, trabajó dos años en un sanatorio de las SS.
A los 19 años ya se encontraba como supervisora en el campo de concentración de Revensbruck. Y en 1943 fue transferida a Auschwich, donde fue llamada irónicamente “el ángel de Auschwitz” por su crueldad. Tenía a su cargo a 30.000 prisioneras judías, en su mayoría polacas y húngaras.

Después de Auschwitz su sadismo continuó en Ravensbruck y Bergen-Belsen, tres campos de exterminio nazis, siendo presa el 15 de abril de 1945 por los británicos en el último de esos, junto a otros integrantes de las SS.
Irma fue una de las principales reos en el juicio a los criminales de guerra de Belsen, realizado entre septiembre y diciembre de 1945. Los sobrevivientes de los campos que testimoniaron, la acusaron de asesinatos y torturas. Siempre usando pesadas botas, látigo y pistola, entre otros actos Irma era conocida por lanzar furiosos perros hambrientos encima de los presos para devorarlos, asesinar internos a tiros a sangre fría, torturas a niños, abusos sexuales y palizas sádicas con látigo trenzado hasta provocar la muerte de las víctimas.


Fue imposible determinar la responsabilidad de Irma en un número concreto de asesinatos. Se dice que los cometía a un ritmo promedio de treinta al día. El galpón C del campo Birkenau de Auschwitz, en donde ella “trabajaba”,
Fue arrestada por los ingleses y juzgada en septiembre de 1945, junto con el comandante de Bergen-Belsen, Josef Kramer y otros cuarenta oficiales; fue condenada y colgada el viernes 13 de diciembre de ese mismo año por el verdugo británco Albert Perrepoint, junto con otras dos mujeres alemanas, las enfermeras Elisabeth Volkenrath y Juana Bormann. Irma Grese tenía 21 años.
Condenada a la horca a los 22 años -la más joven condenada a muerte sobre leyes británicas en el siglo XX- fue ejecutada en la prisión de Hamelín, Alemania, el 13 de diciembre de 1945. Sus últimas palabras a su verdugo fueron: Heil Hitler "Schnell!" (¡Rápido!)..
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