Los poderosos barcos como el “Bismarck”, el “Graf Spee” o el “Scharnhorst”, como así también sus submarinos, los famosos “U-boot”, que sembraron el terror en los mares del mundo conformando las célebres manadas de lobos; pasaron a la historia como lo mejor de la Kriegsmarine.
Sin embargo, es muy poco conocida la guerra valiente y eficiente de los mercantes armados como corsarios. Proponemos aquí un breve repaso, para aquel que desconoce esta faceta de la guerra naval, no menos espectacular por sus singulares características.
LOS MERCANTES CORSARIOS
Al estallar la guerra, en Septiembre de 1939, la Kriesmarine, se hallaba en plena ejecución del “Plan Z”, que comprendía la construcción masiva de buques de guerra, con el objeto de lograr una paridad con las unidades de superficie de la Royal Navy, algo que la guerra demostraría a los germanos que sería de ejecución imposible.
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Para salvar en parte esa gran desventaja, el Almirante Erich Raeder (Comandante de la Kriegsmarine) dio orden de armar buques mercantes ligeros para operar en corso contra las rutas de comercio de los aliados, basado en la experiencia previa de la Armada durante la I Guerra Mundial.
Los corsarios mercantes, enmascarados de múltiples formas, fueron buques extraordinarios; engañosas cajas de Pandora que se eligieron más pensando en su autonomía que en su velocidad. Sus características eran poco acusadas; cuanto más indefinidas mejor. Tenían que ser maestros del arte del disfraz, no solamente ocultando su identidad bajo banderas de falsas nacionalidades o cambiando rápidamente los nombres, sino usando chimeneas postizas, e incluso, vistiendo los miembros de su dotación ropas femeninas para ofrecer el aspecto de un pacífico mercante, con pasajeros a bordo. 
Sin embargo, su característica más importante residía en que su poder destructivo era tan grande como la de un Crucero.Montaban entre seis y ocho cañones de 5,9”, sin descartar ametralladoras ligeras y pesadas, tubos lanzatorpedos, minas y uno o dos aviones de reconocimiento (los Arado Ar.196). Recibieron la denominación oficial de Cruceros auxiliares.
Se organizó una flota de reaprovisionamiento paralela, de gran eficacia, de modo que estos corsarios, podían realizar cruceros de duración mayor a un año !!!. Por ejemplo, el “Orión”, estuvo fuera de Alemania 510 días y el “Komet” lo estuvo por 15 meses.
El “Widder”, por su parte, se limitó a operar sobre el Atlántico. El 19 de Mayo irrumpió a través del Estrecho de Dinamarca, al Atlántico Norte. Hasta el 31 de Octubre de 1940, en que puso proa a Brest (Francia) hundió más de 56000 ton. de mercantes aliados. Sin embargo, su epopeya queda deslucida a la historia debido a la crueldad de su Comandante (Helmuth Von Ruckteschell), quien ordenaba abrir fuego sobre sus presas poco después de ordenarles detenerse, sin preocuparse demasiado de rescatar a los tripulantes sobrevivientes de los buques que hundía lejos de las costas. Su forma de proceder no fue olvidada. Fue juzgado como criminal de guerra en 1947 y murió en prisión.
Otro corsario que operó en el Atlántico fue el “Thor”. Después de cobrarse 6 víctimas en el primer mes de navegación, el “Thor” se enfrentó al mercante armado “Alcántara” (británico). El 28 de Julio de 1940, en fuerte combate naval a 600 millas de la costa brasileña (cerca de la Isla Trinidad), el buque alemán se impuso con la precisión y el poder de su artillería. Su Comandante, Otto Kahler, dirigió el buque hacia el encuentro con un carguero de apoyo en el Atlántico Sur y para efectuar reparaciones. Para Septiembre del 40’ estaba operativo de nuevo, apuntando la destrucción de dos buques más. El 5 de Diciembre se encontró con otro mercante británico armado, el “Carnavon Castle”. Al principio del combate, el buque alemán falló en el lanzamiento de dos torpedos, pero tan solo segundos más tarde, lo alcanzó varias veces con potentes salvas de artillería. Después de casi una hora de furiosos combates el carguero británico logró retirarse con graves averías.
Finalmente, el “Pinguin” apareció por el Estrecho de Dinamarca el 30/06/1940. Un mes después hunde un transporte británico cerca de la Isla Ascensión y luego puso proa hacia el Indico, para unirse con sus “camaradas”, el “Atlantis”, “Orion” y el “Komet”. Aquí la campaña del “Pinguin” fue sobresaliente. Hacia fines de Agosto, contaba en su haber 6 valiosos buques, cuatro de ellos petroleros. El Capitán de Navío Félix Kruder decidió convertir al petrolero noruego “Storstad”, en minador auxiliar bajo el nombre de “Passat”. Los dos buques minaron aguas australianas, puertos de Tasmania y sobre el Estrecho de Bass. A comienzos de Noviembre de 1940 el “Pinguin” y el “Passat”, pusieron rumbo al Oeste nuevamente. Antes de fin de año apresaron otros 4 buques británicos más, 3 de ellos eran frigoríficos. Para fin de 1940, el “Pinguin” se dirige hacia el Círculo Polar Antártico, para comenzar a cazar buques balleneros aliados.
El 19 de Noviembre de 1941, se encontró con el crucero de guerra australiano HMAS “Sydney”, frente a las costas occidentales australianas. Transcurrido el intento de reconocimiento inicial de parte del buque británico ya que los alemanes trataban de hacerse pasar por un carguero holandés; se entabló uno de los duelos navales más notables de la historia.
El buque australiano, se acercó de manera incauta hasta los 2000 mts. del buque alemán; y siendo las 17:25 hs. el “Kormoran” abrió las compuertas que ocultaban sus cañones y descargó una serie de andanadas poderosas y certeras. En pocos minutos, el puente de mando, del “Sydney” quedó destrozado; sumado a un torpedo disparado desde el buque alemán, que le inutilizó sus cañones de proa. Pero los británicos dispararon con sus cañones de popa, causándole graves daños al “Kormoran”. El intercambio artillero duró otros 20 minutos, hasta que los motores del buque alemán quedaron completamente destrozados. A las 18:30 hs. el furioso combate finaliza, quedando ambos buques mortalmente heridos...
El HMAS “Sydney”, convertido en una ruina envuelta en llamas, se separó perdiéndose en el horizonte.Explotó en medio de la noche. No hubo sobrevivientes entre sus 640 tripulantes.
El “Kormoran”, no pudo dominar el fuego a bordo, que amenazaba su pañol de minas y el Capitán Detmers, ordenó abandonar el barco. Poco después de medianoche el buque alemán también voló en pedazos. De los 400 tripulantes, 315 lograron llegar a las playas australianas, donde quedaron prisioneros.
Serían repatriados a Alemania, recién en 1946. No se encontraron rastros, ni se supo con exactitud el lugar del hundimiento del “Sydney”, recién hasta el 2002, hasta que una investigación patrocinada por el Gobierno de Australia, logró determinar el lugar exacto del fin del buque de guerra británico, a 20 km. donde yacen los restos del “Kormorán”.
Extraordinario fin, de la campaña corsaria del “Kormorán”: duró once meses y medio, en la que hundieron y capturaron 68.274 toneladas de buques mercantes aliados.
2° OLEADA
A comienzos de 1942, larga la segunda oleada desde puertos alemanes. Así, se hacen a la mar el “Stier” y el “Michel”. También salía en Enero del 42’, desde Burdeaux, el “Thor” para ejecutar su segunda travesía.
El “Thor” salió de Burdeaux el 14 de Enero de 1942, para dar inicio a su segundo raid. Puso proa directamente hacia la Antártida, con el fin de cebar su destrucción sobre las indefensas flotas de balleneros, como lo había hecho el “Pinguin” el año anterior. Pero después de un mes de navegación con nulos resultados, emprendió viaje hacia el Norte, para unirse con el buque de reaprovisionamiento “Regensburg”, que se encontraba en el Atlántico Sur. Recién el 23 de Marzo, se apuntó su primera victoria: el hundimiento de un buque mercante griego. Posteriormente a este hecho su suerte cambió, y dio caza (y hundió) cinco mercantes más, totalizando 23626 toneladas, antes de emprender rumbo hacia el Océano Indico, para operar allí durante el verano de 1942 y dirigirse luego, a puertos aliados japoneses.
Su fin ocurrió por accidente. El 30 de Noviembre de 1942, en el puerto de Yokohama (Japón), estando abarloado al petrolero alemán “Uckermarck” (que era ni más ni menos que el “Altmark” que había acompañado al “Graf Spee”), estalló este y el “Thor” quedó envuelto en llamas, terminando así su carrera de corsario. En este segundo raid logró hundir 10 buques, sumando un total de 56037 toneladas.
El “Michel”, bajo el mando del Capitán de navío Helmuth Von Ruckteschell, zarpó desde Kiel el 9 de Marzo de 1942. Llegó a La Pallice el 17 y salió al Atlántico dos días después. Este buque llevaba a bordo una lancha torpedera, que contaba con dos tubos lanzatorpedos de 14” y con una velocidad de 37 nudos, la cual sería utilizada con gran provecho por la tripulación del “Michel”.
El último de los Corsarios auxiliares alemanes, que intentó un raid Oceánico fue el “Komet”. El buque abandonó puertos alemanes en la noche del 7 de Octubre de 1942. Pero su campaña, que, al igual que la del “Thor”, hubiese sido la segunda; resultó extremadamente corta y adversa. Fue hundido frente a Cherbourg, por lanchas torpederas y destructores británicos, en las primeras horas del 14 de Octubre.
Podemos inferir, después de estos últimos sucesos, que esta segunda oleada; de corsarios mercantes armados, se encontró con un trato más severo que los de la primera oleada; un claro indicativo de que las cosas habían cambiado desde los acuciantes meses de 1940-1941. Después de estas campañas, el Almirantazgo alemán depositó su entera confianza en la acción corsaria de los “U-boot”, contra el tráfico marítimo aliado.
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