jueves, 16 de agosto de 2012

la gran mentira..el Holocuento

Los resultados publicados en el Informe Leuchter son algo importante. Categóricamente, ninguna de las instalaciones examinadas en Auschwitz, Birkenau y Lublin pudieron haber aguantado, ni de hecho aguantaron, múltiples ejecuciones utilizando ácido cianhídrico, monóxido de carbono o cualquier otro supuesto o actual gas letal. Basándonos en muy generosamente máximas estimaciones para todas las supuestas cámaras de gas, contabilizando 1.693 personas por semana, y asumiendo que las instalaciones podían albergar ejecuciones con gas, se hubiesen necesitado sesenta y ocho (68) años para ejecutar al supuesto número de seis millones de personas. Esto quiere decir que el Tercer Reich existió durante unos setenta y cinco (75) años. Considerar estas instalaciones como capaces de efectuar ejecuciones masivas, múltiples o incluso individuales, es ridículo e insultante para cualquier individuo de este planeta. Más aún, aquellos que promocionan esta falsedad son negligentes e irresponsables por no investigar estas instalaciones antes y cerciorarse de la verdad antes de adoctrinar al mundo con lo que puede haberse convertido en el mayor truco propagandístico de la historia. De igual importancia son los errores exterminacionistas relativos a los crematorios. Si estos crematorios, operando a un ritmo teórico máximo cada día, sin parar momento alguno y a un ritmo constante (una situación imposible), y si aceptamos la cifra de al menos seis millones de ejecuciones, el Tercer Reich duró durante al menos cuarenta y dos (42) años, ya que hubiese llevado treinta y cinco (35) años como un imposible mínimo para cremar a estos seis millones de cuerpos.
Nadie, por mucho que extienda su imaginación, podrá afirmar (ni siquiera pensar) que el Tercer Reich duró setenta y cinco (75) años, ni siquiera cuarenta y dos (42), pero nos quieren hacer creer que seis millones de almas fueron ejecutadas con un equipamiento que posiblemente no pudiese haber funcionado, más que un séptimo del tiempo mínimo necesario para ello. Las muestras forenses fueron tomadas de los lugares visitados. Una muestra de control fue retirada de la instalación de desinfección 1 en Birkenau. Se postuló que debido a alto contenido en hierro de los materiales del edificio, en estos campos la presencia de ácido cianhídrico resultaría en la formación de un compuesto ferrocianuro férrico, como se evidencia por el azul prúsico en las paredes de las instalaciones de desinfección.
Un análisis detallado de las treinta y dos muestras tomadas en los complejos de Auschwitz-Birkenau mostraron 1,050 mg/Kg de cianuro y 6,710 mg/kg de hierro. Resultados mayores fueron encontrados en las supuestas cámaras de gas pero ninguna huella significativa de cianuro. Esto sería imposible si estos sitios estuvieron expuestos la gas del ácido cianhídrico, porque las supuestas cámaras de gas fueron supuestamente expuestas a cantidades mucho mayores de gas que la instalación de desinfección. Sin embargo, el análisis químico apoya el hecho de que estas instalaciones nunca fueron utilizadas como instalaciones de ejecución por gas. La construcción de estas instalaciones muestran que nunca fueron utilizadas como cámaras de gas. Ninguna de estas instalaciones estaban selladas. No se tomó nunca ninguna medida para prevenir la condensación de gas en las paredes, en el suelo o en el techo. No existió medida alguna para que se escapase la mezcla aire-gas de estos edificios. No existió medida alguna para introducir o distribuir el gas a lo largo de la cámara de gas. No existió alumbrado resistente a explosiones y no se hizo ninguna vez un intento para prevenir las gas de entrar en los crematorios, aun cuando el gas es altamente explosivo. No se tomó ninguna medida para proteger a los operarios de la exposición al gas o para proteger a las personas no participantes de la exposición. Específicamente, en Auschwitz, un desagüe en el suelo estaba conectado directamente al desagüe principal del campo. En Majdanek, un camino con pendiente hacia adentro, alrededor de la supuesta cámara de gas hubiera recogido la filtración del gas y hubiera traído como resultado una trampa mortal para el personal del campo. Ningún motor de extracción existió jamas. El gas del ácido cianhídrico es extremadamente peligroso, es un gas letal y en ningún lugar habían medidas para realizar un manejo seguro. Las cámaras eran demasiado pequeñas para acomodar más de una pequeña fracción de los números que se afirman. Simple y llanamente, estas instalaciones no podrían haber operado para cámaras de gas para ejecuciones Tras un examen minucioso de las supuestas instalaciones de ejecución en Polonia y sus crematorios asociados, la única conclusión a la que se puede llegar por una persona responsable y racional es el absurdo de la idea de que estas instalaciones fueron capaces de, o fueron utilizadas como, cámaras de gas para ejecuciones.
auschwitz..

matematicamente imposible...
Los resultados publicados en el Informe Leuchter son algo importante. Categóricamente, ninguna de las instalaciones examinadas en Auschwitz, Birkenau y Lublin pudieron haber aguantado, ni de hecho aguantaron, múltiples ejecuciones utilizando ácido cianhídrico, monóxido de carbono o cualquier otro supuesto o actual gas letal. Basándonos en muy generosamente máximas estimaciones para todas las supuestas cámaras de gas, contabilizando 1.693 personas por semana, y asumiendo que las instalaciones podían albergar ejecuciones con gas, se hubiesen necesitado sesenta y ocho (68) años para ejecutar al supuesto número de seis millones de personas. Esto quiere decir que el Tercer Reich existió durante unos setenta y cinco (75) años. Considerar estas instalaciones como capaces de efectuar ejecuciones masivas, múltiples o incluso individuales, es ridículo e insultante para cualquier individuo de este planeta. Más aún, aquellos que promocionan esta falsedad son negligentes e irresponsables por no investigar estas instalaciones antes y cerciorarse de la verdad antes de adoctrinar al mundo con lo que puede haberse convertido en el mayor truco propagandístico de la historia. De igual importancia son los errores exterminacionistas relativos a los crematorios. Si estos crematorios, operando a un ritmo teórico máximo cada día, sin parar momento alguno y a un ritmo constante (una situación imposible), y si aceptamos la cifra de al menos seis millones de ejecuciones, el Tercer Reich duró durante al menos cuarenta y dos (42) años, ya que hubiese llevado treinta y cinco (35) años como un imposible mínimo para cremar a estos seis millones de cuerpos.
..Nadie, por mucho que extienda su imaginación, podrá afirmar (ni siquiera pensar) que el Tercer Reich duró setenta y cinco (75) años, ni siquiera cuarenta y dos (42), pero nos quieren hacer creer que seis millones de almas fueron ejecutadas con un equipamiento que posiblemente no pudiese haber funcionado, más que un séptimo del tiempo mínimo necesario para ello. La construcción de estas instalaciones muestran que nunca fueron utilizadas como cámaras de gas. Ninguna de estas instalaciones estaban selladas. No se tomó nunca ninguna medida para prevenir la condensación de gas en las paredes, en el suelo o en el techo. No existió medida alguna para que se escapase la mezcla aire-gas de estos edificios. No existió medida alguna para introducir o distribuir el gas a lo largo de la cámara de gas. No existió alumbrado resistente a explosiones y no se hizo ninguna vez un intento para prevenir las gas de entrar en los crematorios, aun cuando el gas es altamente explosivo. No se tomó ninguna medida para proteger a los operarios de la exposición al gas o para proteger a las personas no participantes de la exposición. Específicamente, en Auschwitz, un desagüe en el suelo estaba conectado directamente al desagüe principal del campo. En Majdanek, un camino con pendiente hacia adentro, alrededor de la supuesta cámara de gas hubiera recogido la filtración del gas y hubiera traído como resultado una trampa mortal para el personal del campo. Ningún motor de extracción existió jamas. El gas del ácido cianhídrico es extremadamente peligroso, es un gas letal y en ningún lugar habían medidas para realizar un manejo seguro. Las cámaras eran demasiado pequeñas para acomodar más de una pequeña fracción de los números que se afirman. Simple y llanamente, estas instalaciones no podrían haber operado para cámaras de gas para ejecuciones.  

las mentiras del ZYKLON-B..
el fatídico ZYKLON-B, nombre comercial del gas de cianuro hidrogenado o ácido cianhídrico 'HCN' suministrado por la difamada fábrica DEGESCH se usó exclusivamente para fumigar y desinfectar. En otra parte el Informe explica porqué este gas NO es indicado para ejecuciones humanas, ni siquiera individuales. Y si se detectaron pequeñísimas cantidades en un tercio de las pretendidas "cámaras de gas" es porque alguna vez fueron desinfectadas con HCN. El HCN ya había sido usado con este mismo propósito durante la I Guerra Mundial en Europa y en EE.UU. E incluso mucho antes en la Isla Ellis de Nueva York por el Servicio de Inmigración. Las salas de desinfección en que se le use deben tener una temperatura mínima de 25,7ºC y buena circulación de aire caliente SECO. Las supuestas cámaras de gas eran en realidad duchas y tenían canales de desagüe en el piso que llegaban al alcantarillado exterior... Por la absolutamente increíble aglomeración de 800 personas en su interior de 25 m2, según documentos oficiales del Juicio de Nüremberg (¡OJO! son 28 personas en UN METRO CUADRADO!), el aire no circularía; más aún para calentarlo habrían sido necesarios quemadores con seguro riesgo de explosión. Aunque es soluble en agua y altamente inflamable el HCN tiene la característica de impregnar los sólidos en forma de grandes manchas azuladas que permanecen por más de un siglo. Tales manchas no existen en las "cámaras de gas" ni en los hornos y en éstos era inevitable que alguna parte del HCN de los millones de cuerpos incinerados según la historia oficial, se depositara en las paredes. Si agregamos que al fumigar es necesario airear la sala mínimo 48 horas, esto sería imposible si fueran ciertas en algo las cifras entregadas descaradamente por los expertos en "genocidio" Actualmente las cámaras de gas para ejecuciones son de acero soldado o de plástico PVC con puertas y ventanas herméticas e impermeables, las instalaciones eléctricas son a prueba de explosión y deben operar con una presión negativa para evitar filtraciones al exterior. Y por supuesto no se usa el "Zyklon-B" sino se deja caer una pastilla de cianuro de sodio en una solución de ácido sulfúrico al 18%. Además contienen numerosos dispositivos de seguridad para la eliminación del gas luego de la ejecución y proteger a las personas que deben entrar a la cámara en ese momento; incluso se debe lavar con amoníaco el cuerpo del ajusticiado. Los hornos crematorios analizados tampoco cumplen con los mínimos requerimientos para incinerar siquiera una ínfima parte de las cifras que entrega la propaganda. El Informe analiza uno por uno los hornos y da las cantidades máximas de incineraciones físicamente posibles, aclarando que corresponderían a un uso diario de 24 horas todos los días que estuvieron en funcionamiento. O sea, sin mantenimiento alguno, sin posibilidad de enfriarse ni de retirar las cenizas... ¡durante años!


Además han sido realizados dos estudios más químicos por otros especialistas, todos ellos con resultados en este mismo sentido. No hay ni un solo análisis de los 'exterminacionistas' con resulyados contrarios.... pero de todo esto no se habla jamás en la prensa.       

los Sonderkommandos..



Los Sonderkommandos (o comandos especiales), eran unidades de trabajo formados por judíos, hombres, seleccionados para trabajar en las cámaras de gas y en los crematorios en los campos de concentración nazis.


Se les mantenía separados del resto de los prisioneros, totalmente aislados, para que no pudieran dar detalles sobre lo que allí sucedía, y no alertaran a los prisioneros que iban a ser exterminados en las cámaras de gas.


Estos hombres, desde el momento de su asignación, estaban también condenados a muerte. Eran los primeros testigos que los SS querían eliminar, por lo que los cambiaban a intervalos regulares, y el primer trabajo de los Sonderkommando generalmente era deshacerse de los cadáveres de los anteriores miembros.


El Sonderkommando tenía que "ayudar": desnudar los presos antes de entrar en la cámara de gas, quemar los cuerpos y después deshacerse de las cenizas. (A veces tenia que matar a miembros de su propia familia)


Después de la gasificación, el Sonderkommando tenía que limpiar la cámara de gas y clasificar los restos de los muertos, como su ropa. También eliminaban los dientes de oro de los cadáveres, y el pelo.


Gozaban del privilegio de una ración extra de comida y, ocasionalmente, bebidas alcohólicas.


El Sonderkommando más numeroso fue el de Auschwitz-Birkenau. Allí, algunos miembros, conscientes de su inminente muerte, dejaron testimonio de lo que vivían a través de manuscritos que ocultaron a conciencia para que no se perdiera la información de lo que sucedía. La mayoría de estos manuscritos están bastante fragmentados y degradados por las condiciones de conservación hasta su desenterramiento, pero 3 de ellos sobresalen por su conservación y calidad de escritura, los de los judíos polacos Zalmen Gradowski, Lejb Langfus y Zalmen Lewenthal. Especialmente excepcional es el documento elaborado por Zalmen Gradowski, desenterrado el 5 de marzo de 1945 en las excavaciones cercanas al crematorio III de Birkenau realizadas por una comisión de investigación soviética. Este documento consta de dos manuscritos: un cuaderno de 14,5 x 9,5 cm y 91 páginas numeradas (de las que se ha perdido una docena), y un segundo manuscrito de dos páginas fechadas el 6 de septiembre de 1944.


Gradowski, en el llamado “Segundo Manuscrito”, nos describe las escenas de la preparación al gaseamiento de un grupo de deportados del campo checo de Theresienstadt (Terezín), mayoritariamente constituido por mujeres, el proceso de vertido del Zyklon B, la extracción de los cadáveres y su tratamiento final, y la cremación:
En la sala donde se desnudan


En la amplia y profunda sala hay doce pilares que sostienen el edificio; ahora está brillantemente iluminada por una intensa luz eléctrica. Alrededor de las paredes y los pilares hay bancos con colgadores que hace ya tiempo han sido dispuestos para que las víctimas dejen en ellos sus ropas. Encima del primer pilar, un cartel clavado en el que puede leerse en varios idiomas que se ha llegado a los “baños” y que todos deben quitarse la ropa para que sea desinfectada.


Hemos coincidido con ellas, con las víctimas, y, petrificados, intercambiamos miradas. Saben todo, comprenden todo: que no son baños, y que esta sala es el corredor de la muerte.
El lugar va llenándose de gente sin cesar. Siguen llegando camiones con nuevas víctimas, y a todas las engulle la “sala”. Estamos ahí, aturdidos, y somos incapaces de decirles una palabra. [...] En el momento en que se desvistan y queden como su madre las trajo al mundo, perderán su última defensa, el último sostén del que ahora penden sus vidas. Y por eso no tenemos el coraje de decirles que se desnuden lo más rápido que puedan. Que aún permanezcan un momento, un instante más dentro de su coraza, arropadas por la vida.
La primera pregunta que surge de todos los labios es si ya han llegado sus maridos. [...]
Pero no les está permitido demorarse en aquel lugar. Las bestias asesinas no tardan en manifestarse. El aire es rasgado por los gritos de los bandidos borrachos, impacientes por saciar su sed con la desnudez de mis queridas y hermosas hermanas. Los porrazos arrecian sobre las espaldas, cabezas y cualquier otra parte de los cuerpos con la que tropiezan, y rápidamente van cayendo al suelo las prendas de vestir. Algunas se avergüenzan, quisieran ocultarse donde fuera, con tal de no exponer su desnudez. Pero aquí no hay un solo rincón, aquí ya no existe la vergüenza. La moral y la ética van a la tumba, junto con la vida. [...]


Llegan raudos más camiones repletos de víctimas, éstas entran en la sala. Entre las filas de mujeres desnudas muchas se abalanzan sobre las recién llegadas, llorando y gritando de manera atroz; es que las hijas desnudas han reencontrado a su madre y se besan y abrazan, se alegran de volver a estar juntas. Y la hija se siente feliz de que su madre, de que el corazón de su madre, la acompañe a la muerte.
Todas se desnudan y forman en fila, unas lloran y otras se quedan quietas, como petrificadas. [...]


En la sala, en la inmensa tumba, brilla ahora una nueva luz. A un lado del gran infierno se alinean los blancos, alabastrinos cuerpos de mujer que esperan la apertura de las puertas del infierno que les franqueará el camino hacia la tumba. Nosotros, los hombres, vestidos, estamos frente a ellas y las miramos petrificados. [...]


Porque lo que nos sorprende es que estas mujeres, en lo que parece una excepción a tantos otros transportes, permanezcan tan serenas. En su mayoría incluso parecen animosas y despreocupadas, como si nada estuviera pasándoles. Miran de frente a la muerte con una valentía, una serenidad que nos dejan estupefactos [...]
Estos hermosos cuerpos seductores que ahora florecen llenos de vida tendidos quedarán en el suelo, como seres repugnantes revolcados en el lodo y la mugre de la tierra, sus limpios cuerpos alabastrinos maculados por las deyecciones. De la boca de perla se arrancarán los dientes junto con la carne, y la sangre correrá a raudales. De la nariz perfilada manarán dos ríos: uno rojo, otro amarillo o blanco. Y el rostro blanco y rosado se tornará rojo, azul o negro por efecto del gas. Los ojos desorbitados estarán inyectados en sangre, y será imposible reconocer a la mujer que ahora mismo tenemos ante nosotros. Y dos heladas manos cortarán los ensortijados cabellos y arrancarán los pendientes de sus orejas y los anillos de sus dedos.


Después, dos hombres extraños cubrirán con guantes sus manos o las envolverán con trozos de tela, ya que estos cuerpos –ahora blancos como la nieve– tendrán entonces un aspecto repulsivo y no querrán tocarlos con las manos desnudas. Arrastrarán a esta joven y hermosa flor por el suelo de cemento, helado y mugriento. Y su cuerpo arrastrado barrerá toda la suciedad que encuentre en su camino.
Y como si se tratara de un animal repugnante, será lanzada, arrojada sobre un montacargas que la enviará al fuego de allí arriba, al infierno, y en pocos minutos esta carne humana se convertirá en cenizas. [...]


En un rincón han quedado todas sus pertenencias, mezcladas en un ovillo, un revoltijo. Las ropas que hace un instante se han quitado al desnudarse. Son ellas, sus cosas, las que ahora no les permiten mantener la calma. A pesar de saber que ya no las necesitarán, permanecen atadas a ellas por múltiples lazos, aún conservan el calor de sus cuerpos. [...] Una sale de la fila y va hacia un pañuelo de seda que ha quedado atrapado bajo el pie de un compañero. Lo recoge rápidamente y vuelve a fundirse en la fila. Le pregunto por qué necesita ese pañuelo. “Es un recuerdo” –me contesta la joven en voz baja. Y quiere llevárselo a la tumba.


El vertido del gas



En el silencio de la noche se oyen los pasos de dos personas. A la luz de la luna se vislumbran las dos siluetas. Se colocan las máscaras para verter el mortífero gas. Llevan dos grandes bidones metálicos, que pronto aniquilarán a miles de víctimas. Dirigen sus pasos hacia el búnker, hacia el profundo infierno, hacia allí avanzan sigilosamente. Serenos, fríos, impasibles, como si se dispusieran a realizar una labor sagrada. Su corazón es de hielo, sus manos no tiemblan ni una sola vez, con paso inocente se acercan a cada “ojo” del búnker enterrado; allí vierten el gas y después tapan el “ojo” abierto con una pesada tapadera para que el gas no pueda salir. A través de los ojos-orificios les llega el intenso y doloroso gemido de la masa, que ya se debate con la muerte, pero su corazón no se conmueve. Sordos, mudos, con frialdad impasible avanzan hacia el segundo “ojo” y vuelven a verter el gas. Así van cubriendo hasta el último de los “ojos”, y entonces se quitan las máscaras. Ahora marchan orgullosos, llenos de coraje y contentos. Han cumplido con una importante tarea para su pueblo, para su país. Acaban de dar un paso más hacia la victoria...
Los preparativos para el infierno


Es preciso endurecer el corazón, matar toda sensibilidad, acallar todo sentimiento de dolor. Es preciso reprimir el horroroso sufrimiento que recorre como un huracán todos los rincones del cuerpo. Es preciso convertirse en un autómata que nada ve, nada siente y nada comprende.
Los brazos y las piernas se dedican a trabajar. Allí hay un grupo de compañeros, cada uno ocupado en su labor. Se jala con fuerza hasta extraer los cuerpos de la madeja, éste por una pierna, aquel otro por un brazo, lo que resulte más cómodo. Parece que en cualquier momento van a desmembrarse por los incesantes tirones. Después se arrastra el cuerpo por el mugriento y frío suelo de cemento, y su hermosa blancura alabastrina, como si fuera una escoba, va recogiendo toda la suciedad, todo el polvo que encuentra en su camino. Se toma el cuerpo, ahora manchado, y se lo coloca boca arriba. [...]


Tres personas se disponen a preparar los cuerpos. Con unas frías tenazas, uno de ellos se introduce en la hermosa boca en busca de algún tesoro, de algún diente de oro, y cuando lo encuentra, lo arranca con carne y todo. Otro, con las tijeras, corta los cabellos ondulados, despoja a la mujer de su corona. El tercero arranca deprisa los pendientes de las orejas, y más de una vez las deja manchadas de sangre. Y los anillos que no salen fácilmente también se arrancan con tenazas.


Ahora ya se los puede llevar el montacargas. Dos hombres mecen los cuerpos como si fueran leños y los lanzan sobre la plataforma; cuando han sumado siete u ocho, se avisa con un bastonazo y sube el montacargas.


En el corazón del infierno


Allí arriba, junto al montacargas, cuatro hombres esperan. A un lado, dos arrastran los cuerpos al “depósito”; los otros dos están encargados de conducirlos directamente hacia los hornos. Los cuerpos son alineados de dos en dos ante cada una de las bocas del horno. Los niños pequeños están apilados a un lado y van siendo arrojados a razón de uno por cada dos adultos. Se colocan los cuerpos sobre la “tabla de purificación” –una angarilla de hierro–, y entonces se abre la boca del horno y se empuja la angarilla hacia el interior. [...].


El proceso dura en total cerca de veinte minutos, durante los que un cuerpo, un mundo se ve reducido a cenizas.
Te quedas petrificado, observando. Ahora colocan a otros dos sobre la angarilla. Dos seres, dos mundos que tenían un sitio entre la humanidad, que vivían, existían, hacían y creaban. [...]


El montacargas sube y baja transportando incontables víctimas. Como en un gran matadero yacen aquí apilados los cadáveres, esperando en fila su turno y que se los lleven.
Treinta bocas infernales arden al unísono en los dos grandes edificios y engullen un sinnúmero de víctimas. No habrá de pasar mucho tiempo antes de que cinco mil personas, cinco mil mundos sean devorados por las llamas.


Los hornos arden y rugen como olas tempestuosas, los hornos fueron encendidos hace ya tiempo por las manos de los bárbaros, los asesinos del mundo, que aspiran a espantar con la luz de sus llamas las tinieblas de su mundo de horror.
Una vez quemados los cuerpos, los Sonderkommando debían dispersar las cenizas en los lugares designados a este efecto.


En Auschwitz, uno de estos Sonderkommandos se rebeló el 7 de octubre de 1944 ante los indicios de que las SS pretendían asesinar a un gran número de miembros del propio Sonderkommando que trabajaban en el crematorio 4 . Se amotinaron y dieron comienzo a la única rebelión a gran escala de la que se tiene noticia en Auschwitz. Armados con piedras y herramientas improvisadas atacaron a los guardias de las SS y prendieron fuego al crematorio. Algunos prisioneros pudieron escapar, aunque la mayoría fueron capturados y asesinados. Doscientos cincuenta murieron en la lucha, junto a tres miembros de las SS y doscientas personas más fueron asesinadas después.El pasado 27 de enero, se celebró el 65 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz.
En 1.939, una vez terminada la campaña de septiembre, la ciudad de Oswiecim y sus pueblos cercanos fueron incorporados al III Reich. Al mismo tiempo, los nazis cambiaron el nombre polaco de Oswiecim por el alemán de Auschwitz.


El campo se creó el 27 de abril de 1.940, al oeste de Cracovia.
El primer convoy, de 728 prisioneros polacos, llegó el 14 de junio de 1.940, y fueron encerrados en lo que más tarde se llamó Auschwitz I.

En diciembre de 1.940 había más de 8.000 internados. En ese mes, un 10% murieron por uncastigo sin comer por una fuga.
En octubre de 1.941, se construyó Auschwitz II (Birkenau), que acabaría siendo el más importante de los dos campos, y a principios de 1.942, según crecía la red de komandos de trabajos forzados, se creó Auschwitz III (Buna-Monowitz).
El 6 de febrero de 1.941 se eligió Dwory, lugar cercano al pueblo de Monowitz, a 7 km. de Auschwitz, para construir una fábrica gigante en la que fueron explotados los presos.
Auschwitz ocupaba cuarenta kilómetros cuadrados de superficie, tenía seiscientas barracas y treinta y nueve campos anexos. Los principales eran: Auschwitz I, conocido también como campo base; Auschwitz II, o campo de exterminio; y los campos de trabajo esclavizado deAuschwitz III y Auschwitz Monowitz, al servicio de empresas como Krupp e IG Farben y otras compañías alemanas.

A Auschwitz II, cada día podían llegar 3 o 4 convoyes con 3.000 o 3.500 personas cada uno, que es donde se encontraban los hornos crematorios, en medio de un bosque de abedules, y donde en cada uno de ellos, desde junio de 1.940 hasta diciembre de 1.944 murieron cuatro millones de personas, la mayoría judíos. Eran unas instalaciones continuamente mejoradas desde el punto de vista técnico por el comandante Rudolf Höss.
En Auschwitz, los SS, aficionados al tiro de pichón, utilizaron niños de corta edad como dianas vivientes. Este "afición", la practicaron también con niños judíos que salían clandestinamente del gueto de Varsovia.




Según cuenta Tadeusz Sobolewicz, los muertos se producían a miles en un día cualquiera en Auschwitz: "Por la mañana, el estado efectivo de prisioneros era de unos 25.000 y por la tarde, debido a los accidentes de trabajo, fallecimientos en la enfermería, fusilamientos y selecciones, podía bajar a 24.000. Un día murieron quince personas a mi alrededor mientras trabajábamos. La mayoría de ellos tenían flemones y ulceraciones. El trabajo era horroroso y el hedor no se podía aguantar. Por la tarde, después del trabajo, al levantar un pedazo de pan a la boca sentí que mis manos, a pesar de lavarlas varias veces olían a cadáveres. Comía aunque cada porción de pan parecía empapada de olor de las personas que se habían ido."
En la pared del barracón de Auschwitz, uno de los presos dejó escrito su último mensaje:
“Cuando tu cuerpo ya no exista, tu espíritu estará aún más vivo en el recuerdo de quienes se quedan. Haz que pueda servir siempre como ejemplo”.
Los versos se los recitó a Joan Pagés, deportado en el campo de Mauthausen, uno de los prisioneros españoles evacuados por las tropas alemanas cuando Auschwitz fue desmantelado. Aquel hombre, en el que Pagés se vio reflejado en su imagen famélica, le explicó, según le contó a Thomas Buergenthal, que su columna de presos había tardado veintiséis días en cubrir el trayecto entre Auschwitz y Mathausen.
Thomas Buergenthal era uno de los que formaban en la larga fila de prisioneros, y su recuerdo de la marcha de la muerte lo recoge en su libro "Un niño afortunado": “No bien empezamos a marchar volví la vista atrás hacia la inmensa extensión de tierra con sus cientos de barracones, edificios administrativos, torres de guardia y cercas de alambre electrificadas. Más lejos, en la distancia, vi los restos parcialmente destruidos de los crematorios que las SS habían intentado demoler. Me costaba creer que estaba marchándome con vida de ese terrible lugar”.
Whitney Harris, el psiquiatra que interrogó a Rudolf Hoess, el comandante del campo de exterminio de Auschwitz, reconoce que le pareció una persona normal, sin ningún indicio que indujera a pensar que era uno de los principales responsables del asesinato de millones de judíos. El médico añade que cuando le preguntó por qué participó, dijo que había hecho aquello como hubiera podido talar árboles.

Según los profesores polacos Teresa y Henryk Swiebocki " El campo se ha convertido en el símbolo del Holocausto, homicidio y terror, infracción de los derechos humanos fundamentales, un ejemplo de las posibles consecuencias del racismo, antisemitismo, xenofobia, chauvinismo e intolerancia. El nombre del campo ha llegado a ser un código cultural específico, empleado para referirse a las relaciones interpersonales más negativas, y un sinónimo de la crisis de la civilización y cultura contemporáneas.
El 3 de septiembre de 1.941 se llevan a cabo los primeros gaseamientos con Ziclon B en un barracón con 250 prisioneros soviéticos.

Uno de los primeros cuerpos incinerados fue el de la mujer del oficial SS Gerhard Palitzsch, muerta en otoño de 1.941, víctima del tifus exantemático, que contrajo al utilizar ropa de antiguas deportadas, robada en los almacenes del campo.



A mediados de enero de 1.945, ante el avance de los ejércitos soviéticos, los SS decidieron evacuar el campo. El día 17 se reunían los 67.000 supervivientes de Auschwitz y de sus komandos, y fueron conducidos hacia campos situados en territorio alemán. Este traslado se hizo por carreteras y caminos, con la brutalidad habitual, bajo las más duras temperaturas invernales (en verano, en aquella zona, el clima es caluroso en extremo, y en invierno puede alcanzar los 30 grados bajo cero). Mal vestidos y hambrientos, la inmensa mayoría de los prisioneros fallecerían extenuados, helados, despedazados por los perros o asesinados de un balazo en la nuca. El último horno del campo fue dinamitado el 26 de enero, un día antes de la entrada de los rusos, que encontraron mujeres y hombres agonizantes en los barracones y en los almacenes, 7.000 kilos de cabellos humanos, 35.000 trajes de hombre y 836.000 de mujer.


Al liberar Auschwitz, el 27 de enero de 1.945, los soldados rusos solo encontraron a unas 5.000 personas, y cientos de ellos murieron en los días que siguieron a la liberación.

20 años más tarde, solo quedaban unos 30.000 supervivientes de los tres campos (Auschwitz, Birkenau I y Birkenau II), menos del 1% de los hombres,

Explotan de la forma mas falsa y vil el victimismo. Creando un “complejo de culpa universal” ante estas “pobres” victimas.
Saben que nadie dirá nada, las leyes democráticas les protegen a ellos, y muy difícilmente llegara al museo una persona preparada, con la información suficiente como para poder rebatir su falsedad, que es casi universalmente aceptada. Se aprovechan de la general desinformación de las personas que allí acuden, incluso de las personas que ignorantemente ya van previamente identificadas con las victimas. Una vez mas, así la gente cree en las verdades o mentiras que le parecen mas cómodas.
Mezcla de sensacionalismo y puro exhibicionismo se van sucediendo en las salas del museo. Lo muestran en frió a personas acostumbradas a las comodidades de nuestra época, que lo máximo que han hecho es ver películas de Spielberg o como muchísimo leer libros sobre el holocausto, totalmente parciales y siempre escritos por los mismos.
Indiquemos algunos ejemplos.....
El hecho de ver una habitación llena de zapatos no significa que esa gente fuera gaseada, significa que llevaban zapatos. Si, es cierto que hay mas zapatos que en una zapatería, y que están todos amontonados. Pero esto, que significa realmente?. Una habitación llena de zapatos ¡no es prueba de nada!
Ver un escaparate lleno de pelos no significa que sus dueños fueran gaseados. Curioso es que en su mayor parte eran de mujer y ¡casi todos rubios! .La respuesta esta en lo que nos señala Jurgen Graf en “El holocausto bajo la lupa”, se trata de cáñamo.Ver una habitación llena de cacerolas no significa que fueran gaseados, fusilados, torturados.. se trata de que tenían cacerolas .
La cámara de gas que se muestra en Auschwitz, sinceramente es de risa, ventana de cristal en la puerta, puerta de madera que se abre hacia dentro, ¿como abrirla, si tal y como nos dicen, los cuerpos estaban en la cámara de “gas” como en una lata de sardinas?. Junto a la "cámara de gas" se encuentra el crematorio, es la habitación de al lado. Y aquí, pensemos, ¿construir un crematorio (fuego) junto a una cámara de gas (inflamable)? eso es de locos ya que explota.
Y para mas cachondeo se nos dice que uno de los edificios de al lado era el hospital para los SS. Y que en el otro vivía el comandante de Auschwitz, Rudolf Hoess con su mujer e hijos. O sea que los alemanes famosos mundialmente por su capacidad de trabajo, eficacia y organización, se les ocurre construir la cámara de gas junto a un crematorio, con puertas de madera, junto al hospital de los SS y en frente de donde vivía Rudolf Hoess con su familia. Es decir, que sus hijos hubieran visto todos los días, tarde y noche las filas de dóciles judíos que se dirigían al gastamiento y que después se les hacia arder!?!. ¡Curioso padre este Rudolf Hoess! es “al hombre de la calle, a la mujer de la calle” a la gente normal a la que tenemos que ganarnos, conversar con ellos, hacerles pensar un poco mas y señalarles que no todo es lo que parece. Y en especial siempre conviene acumular conocimientos y experiencia ante el enemigo, el políticamente correcto, desde el “intelectual” izquierdista que no es mas que el puno del sistema hasta el intelectual burgués de salón. Por lo que el hecho de haber visitado el campo nos va a dar un claro impulso a nuestras ideas, la autoridad no es la misma al leer libros de revisionismo y haber estado allí, a únicamente haber leído los libros. Siempre podremos decir – “yo he estado allí” y aparte de haber estado allí, he leído mucho sobre el tema y me he informado - tengo datos obtenidos a través de la lectura que una vez que visite el campo los he corroborado. Y ahora se incluso mejor que antes que eso no pudo ser. Que ese famoso Holocausto que se inventaron es una estafa ..veamos como nos pintan el museo ..
El museo ataca psicológicamente a sus visitantes.
Todo esta hecho, almacenado, colocado de tal forma que impresione al espectador. Esta es la función del museo. Exponer y asombrar. Para ello la guía te va llenando la cabeza de absurdos a la vez que te va orientando en el perfecto orden convenido. Y existe una gran diferencia. Un artista, al pintar su cuadro, o el escultor al esculpir su obra, se centra en ella, no va a subordinar su creación a pensar si estará o no expuesta en un museo. Así pues en Auschwitz – Birkenau sucede lo contrario, estan creados exclusivamente para el museo, con la finalidad de crear horror en el espectador. Es decir esta manipulado. El museo para ser museo, siempre, debe contar con la publicidad adecuada que lo resalte, que lo haga destacar sobre el resto de las cosas normales. Y para ello, bien lo saben, la ubicación y la forma de presentarlo en el museo es algo esencial. En otras palabras, juegan descaradamente con la impresión.
Esta creado post facto. Ampliado, revisado y recogido para satisfacer el objetivo: la inocencia judía y la eterna culpabilidad Nacional Socialista.
Explotan de la forma mas falsa y vil el victimismo. Creando un “complejo de culpa universal” ante estas “pobres” victimas.
Saben que nadie dirá nada, las leyes democráticas les protegen a ellos, y muy difícilmente llegara al museo una persona preparada, con la información suficiente como para poder rebatir su falsedad, que es casi universalmente aceptada. Se aprovechan de la general desinformación de las personas que allí acuden, incluso de las personas que ignorantemente ya van previamente identificadas con las victimas. Una vez mas, así la gente cree en las verdades o mentiras que le parecen mas cómodas.
que es el revisionismo..
Este es mi revisionismo..el de un NacionalSocialista que no es especialista en Historia ni pretende serlo... Hay que respetar el dolor de tantos inocentes que murieron en campos mal cuidados en plena derrota, y por venganzas o malos tratos. Y hay que respetar el dolor de tantos alemanes que murieron en los campos aliados tras la guerra, de frío y hambre, palizas y violaciones.
De todo ello solo una conclusión hay que sacar: Piedad para las víctimas. Pero no mentir, no usar su dolor para montar una historieta falsa de buenos y malísimos, no violar la Historia con mentiras prefabricadas, ni deformar los hechos para sacar dinero en favor del movimiento político sionista.La comunidad sionista ha aprovechado esta mentira inicial de guerra para mantener una forma de explotar económicamente a los vencidos y apoyar el victimismo israelí.El revisionismo demuestra que se los alemanes actuaron dentro de las normas de la época, sin mayores culpas que los demás, y con menos saña que los hicieron los soviéticos. Y que la historia montada sobre el genocidio y su carácter satánico es algo inventado deliberadamente por los vencedores.No se trata de concluir que los alemanes fueron unos santos y que aquellos años de guerra fueron un juego de niños buenos. La gran conclusión es que la guerra es siempre lamentable, inhumana y trágica. Que en una guerra siempre hay injusticias y dramas. Que todos sufrieron mucho, los judios, los franceses, los alemanes y los rusos, todos.

La Deportación fue un drama, la de judíos durante la guerra y la de millones de alemanes después de la guerra, la de japoneses en USA o la de chechenos en la URSS, la de crotas por Tito y la de 'colaboracionistas' franceses....
Pero que no es admisible creerse la propaganda de guerra aliada sobre que los 'malísimos' eran los alemanes y los demás víctimas inocentes.
Creo que no hay que recurrir a pruebas muy sofisticadas cuando se habla a nivel popular, pues la gente va a lo intuitivo, no al tema científico. Hay pruebas intuitivas y estas son las más importantes de indicar.
- Si el plan era de matar a todos los judíos, ¿por qué llevarlos a campos, montar en ellos hospitales, piscinas, teatros, fábricas y esperar a 1944 para liquidarlos?... Niños, mujeres ,ancianos, muchos sobrevivieron en los campos, ¿por qué no fueron exterminados desde el primer día si no eran aptos para el trabajo tampoco?. Si se ha demostrado que se falsificaron las pruebas en temas como Katyn o el jabón de grasa humana, o las 'cadenas electrificadas',.... ¿que valor tiene el juicio de Nuremberg en estos temas?.
En ningún juicio se acepta que se usase un arma para un crimen sin analizar ese arma. En cambio nadie analizó, ni ha analizado después por parte de las autoridades, las habitaciones que se presentan como 'armas para matar llamadas cámaras de gas', y que no lo son por imposibilidad física de que lo sean. Muchas de las supuestas cámaras de gas 'probadas' en Nuremberg, han sido luego descartas como tales por los mismos judíos y autoridades, que han reconocido que no existieron!... ¿como puede aceptarse pues el seguir manteniendo que lo que se dijo en Nuremberg es infalible y está prohibido estudiarlo o dudar de ello?.
Matar millones de personas entre 1944 y 1945 implicaría largas colas ante las cámaras de gas, humos tremendos en los crematorios, montañas de cenizas, rastros de cianuro en los ladrillos de las cámaras, etc... nada de esto es así. Las fotos aéreas efectuadas casi diariamente por los aliados sobre Auschwitz, y otros campos no indican nada de esto, las pruebas químicas sobre las cámaras de gas no muestran nada de esto....
¿Por qué prohibir el estudio de estos temas por ley?, si no hay miedo a las pruebas ni a la verdad, no se entiende que se intente prohibir el estudio científico y el debate de las pruebas que en Nuremberg se presentaron, y que debido a las leyes de Nuremberg no fueron comprobadas, sino que se definieron como auténticas por principio.
Hay cientos de pruebas, datos, detalles, expuestos en los libros revisionistas, pero el sentido común es la mejor prueba.
El sentido común hace que si analizan los datos se concluya que la Deportación y los campos de trabajo buscaban dos fines:
- Expulsar a los judíos de Europa y crear con todos ellos un nuevo 'israel' en el Este.
- Evitar población 'enemiga' en la retaguardia y usarla como mano de obra de trabajo en las fábricas que se montaron en los campos.
Nada indica que hubiera exterminio deliberado ni planes para ello.
La deportación forzosa es algo duro con la mentalidad actual, pero es lo que se hacía en aquellos años duros de lucha por la supervivencia, por parte de todos los beligerantes. No justifica su crueldad y no suaviza el que fuera un error la deportación de niños, mujeres y ancianos que no eran un peligro de guerra, pero si se hace comprensible dentro de la dinámica de la época y la guerra..Hay que entender el estado de odio y violencia de estos años. El stalinismo, establecido ANTES que el fascismo, las brutalidades cometidas por los comunistas en los paises bajo su dominio, y que habían dejado un rastro de odio y de rencores, de miedos y venganzas. Y también el estado del capitalismo en los años 20, las hambres, las miserias brutales de los trabajadores, la explotación de niños y mujeres, la no existencia de Seguridad Social, ni de protección alguna, ... las democracias eran tiranías del capitalismo hasta un extremo increible. Por tanto estamos hablando de años duros, con masacres y miserias inmensas PREVIAS a la existencia del Nacional Socialismo.
10 mentiras del holocuento..

1. En 1939, existían unos 15.700.000* judíos en el mundo. Tras la Segunda Guerra Mundial, este número había alcanzado la cifra de 18.000.000** Lo que significa que de los 15.000.000 de judíos originales en el planeta antes de la conflagración, 6.000.000 fueron gaseados, quedando vivos 9.000.000. Por lo tanto, la población judía del planeta fue capaz de crecer y ¡doblar dicha población en menos de nueve años! Semejante milagro astronómico sorprendió tanto a biólogos como a médicos de niños en todas partes!

2. De buen principio se habló de SEIS MILLONES, de los cuáles 4.000.000 habrían sido “gaseados” en Auschwitz. De repente, en 1990 se descubrió que sólo habían sido 1,5 millones los gaseados en
Auschwitz, una diferencia de 2,5 millones como si nada y se cambio la cifra en la placa del monumento a las victimas. Pero curiosamente, la cifra mágica de SEIS MILLONES permaneció, a pesar de que no se encontró cifa alguna que sustituyera a los no fallecidos de Auschwitz. Los caminos de “lo políticamente correcto” tienen sus propias leyes, como es sabido…



3. Al mismo tiempo, el Director del Museo de Auschwitz, el polaco Dr. Franciszek Piper, anunció que las así llamadas “cámaras de gas” habían sido ¡construidas por los soviéticos DESPUÉS de la guerra!

4. Pero hay más. La Cruz Roja Internacional, que tuvo acceso a los mismos y los supervisó, informó que habían fallecido únicamente 300.000 personas de las más diversas nacionalidades en los campos alemanes, y por las más diversas causas, incluyendo tifus, vejez y muerte natural. De todos ellos apenas la mitad eran judíos (unos 150.000). La mayoría de ellos fallecieron a causa de las epidemias de tifus desatadas con la destrucción de las infraestructuras alemanas a causa de los bombardeos de destrucción masiva aliados, que causaron muchas víctimas, incluyendo no sólo las de muchos presos, sino también las de enfermeras, médicos y el personal de administración de los campos.



5. Pero incluso estas muertes eran demasiadas para las autoridades alemanas, fuera por humanidad o porque se les morían los trabajadores necesarios en época de guerra -como se sabe, pertenece
al género idiota matar a los obreros que uno necesita-, el 8 de diciembre de 1942, Heinrich Himmler, responsable máximo de todas las instalaciones de prisioneros, hizo llegar a todos los centros
de internamiento una orden taxativa, conminando a las autoridades responsables: “El índice de defunciones en los campos debe ser reducida a cualquier costo”.


6. En todos los territorios de la Europa ocupada por los alemanes no habían más de 2’4 millones de judíos. Pero después de la guerra 3’8 millones de judíos “sobrevivientes” reclamaron indemnizaciones económicas al gobierno alemán. Una tragedia, los restos de los 6 millones se habían perdido por el camino.


7. Fué un milagro. De acuerdo con el “New York Times” del Domingo 4 de Enero de 1987, el celebrado superviviente Elie Wiesel recordó personalmente “el día en que los soviéticos llegaron a Auschwitz”. Pero en otro discurso en el Club de la Prensa Nacional en Washington D.C., reproducido por la Agencia Telegráfica Judía el 11 de abril de 1983, tenía recuerdos totalmente diferentes, puesto que afirmaba que él “era uno de los supervivientes del campo de Dachau,
liberado por el ejército norteamericano” el 15 de abril de 1945. Así que se convirtió en el único prisionero de la guerra con la discutible distinción de haber sido liberado dos veces en dos
campos diferentes durante la II Guerra Mundial…

8. No podemos dejarnos en el tintero recordar que el famoso “caza-nazis” Simon Wiesenthal murió serenamente a la edad de 96 años, a pesar de haber sido, según la BBC-News, superviviente (es
decir un superman que sobrevive todos los intentos de gaseamiento) de 12 campos de la muerte…

9. En 1948 apareció una historia de una pobre niña judía indefensa, asesinada por los “Nazis”. La historia había sido escrita por esa niña en bolígrafo, un instrumento que no se comercializó sino en los años posteriores al fin de la guerra. ¿Cómo se llama? Ah, sí, “El Diario de Ana Frank”, que estos días es celebrado incluso públicamente por el Ayuntamiento de Ripoll (población de Girona que cuenta con un precioso y conocido Monasterio, por si alguien no lo ha visitado).
Los niños de Ripoll probablemente no tendrían una educación madura si alguien no les pusiese a su disposición esta story (que no History). Sobre esta cuestión pueden leer una Carta periódica mía
anterior, un resumen sobre los dimes y diretes que me costó, ¡ay de mí!, una condena de cinco años de prisión… Decididamente, hay que hacer caso a lo “políticamente correcto”, ¿no?.

10. Pues bien, ¿cuando empezó este negocio de los SEIS MILLONES?
Hemos de volver a un tal Illya Ehrenburg*, un simpático judío de cara amargada, Jefe de la Propaganda Soviética durante la II Guerra Mundial –el mismo que conminaba a las tropas del Ejército Rojo a que violaran dos millones de mujeres alemanas- que más tarde vivió y murió en Israel, que acuñó esta cifra mítica el 22 de diciembre de 1944, es decir ANTES de que a decenas de miles de judíos internados, en enero de 1945, las autoridades alemanas les ofrecieran la posibilidad de escoger entre ser “liberados” por los comunistas o marcharse en la retirada con sus carceleros “nazis”. ¿Qué hicieron la mayoría de presos de Auschwitz, entre ellos Anna Frank y su padre Otto Frank ante la llegada de los “liberadores”? No se lo pierdan, decidieron marcharse con los alemanes…

1 comentario:

  1. Me da asco esta publicación. Me da asco la ignorancia y el entusiasmo de quien s3 empeñó en escribirla.
    Creanme que nadie hubiese querido que esté momento històrico tuviese lugar. Sin 3n las manos de cualquiera estuviese la posibilidad de narrar la historia, y minimizar los daños, si no hubieran sido 6 millones y hubieran sido en cambio 5 millones novecientos noventa y nueve mil novecientks noventa: lo hubiesemos hecho. Nada me alegraría saber que una vida más se hubiera salvado del horror de los campos de exterminio y de la maquinaria industrializada del aniquilamiento nazi.
    Nada me gustaría màs que poder decir que lo que sostienes fuera verdad: no por un afán estúpido de negar lo ocurrido, sino por guardar la esperanza de que algo de dimensoones tales no hubiese tenido nunca un lugar.

    Cada vez que niegas una vida asesinada en la shoa, no sólo te conviertes en cómplice del victimario, sino que te vuelves su mismisimo asesino. Hay que asumir de una vez la violencia y el horror del cual la historia es portadora. Walter benjamin decía que solo en la historia se le puede hacer justicia a los muertos. Con tu intento fallido de revisionismo, le eliminas la posibilidad de que estás vidas sean recordadas, no les permites hacerles justicia.
    Te invito a asistir a algún museo para salir de tu absurdo; hoy por hoy, eres un criminal de la historia. Te doy a ti, la misma responabilidad y culpabilidad por los muertos como los mismos nazis. Para mi todos los revisionistas son igual de asesinos que ellos:los nazis por haber deshumanizado y asesinado a esos 6 millones, a ti, querido revisionista, oor borrarles de su lugar en la memoria, por quitarles responsabilidad a los asesinos, por no darles un descanzo a los muertos en el tiempo histórico.
    A ti, querido lector, si leeis esto, no lo creas: dale a los muertos lo que otros les negaron: dejalos vivir, en paz, en la historia.

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